- Gabriela Mejia
- 12 Jun, 2026
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Solo juntos llegamos más lejos
Para mí, hablar de colaboración es algo que me apasiona, porque ha definido mi forma de trabajar y de vivir.
Pero antes de hablar de ello, quiero hablar de lo que lo hace imposible: el ego.
¿Qué es el ego? En términos simples, es el sentido de importancia personal que tenemos sobre nosotros mismos. Y cuando está en exceso, se convierte en arrogancia, en necesidad constante de reconocimiento, en dificultad para aceptar críticas.
Sería mentirosa si dijera que nunca he sido egocéntrica. Lo he sido, y en cierta medida lo sigo siendo, porque forma parte de mí. Las ganas de ser aplaudida, de ser vista, de ser mencionada, de ser preferida… ¿Quién no ha sentido eso alguna vez?
Pero he aprendido que cuando elegimos esos resultados por encima de todo, hay consecuencias. El ego nos frena. Nos hace mirar hacia adentro cuando deberíamos estar mirando hacia los demás. Y cuando somos parte de algo más grande, esa mirada cerrada nos impide avanzar juntos.
“Entre más personas se suban a tu barco, no lo vas a hundir, lo vas a hacer navegar mejor.”
En eso creo, porque lo he vivido. No lo aprendí en un libro, lo aprendí soltando el control, compartiendo el crédito y confiando en los demás. Y cada vez que lo hice, llegué más lejos de lo que hubiera llegado sola.